El principal producto de exportación es la castaña, cuyas ventas crecieron un 211,7%. Le siguen las maderas y sus manufacturas, que crecieron un 36,9%
El principal producto de exportación es la castaña, cuyas ventas crecieron un 211,7%. Le siguen las maderas y sus manufacturas, que crecieron un 36,9% en la gestión 2024.
Entre 2021 y 2025, el departamento de Pando reportó avances en indicadores económicos y sociales. En este período, se crearon nuevas empresas, la recaudación tributaria se incrementó más del doble respecto a 2020 y la pobreza moderada se redujo de 42,4% a 39,9% en 2023, mientras la pobreza extrema cayó de 19,4% a 12,0%.
Pando cumple 87 años de creación el 24 de septiembre con indicadores que reflejan crecimiento económico y mejora social.
La base empresarial llegó a 4.431 unidades registradas hasta julio de 2025, frente a las 3.837 empresas al finalizar 2020. Este incremento equivale a una expansión del 15,5%. En términos históricos, la base empresarial vigente se multiplicó casi por 15 desde 2005.
Las exportaciones mostraron dinamismo: entre 2023 y 2024 el valor exportado creció de $us39 millones a $us49 millones, un 24,2%, con la castaña como principal producto, con un incremento del 211,7%. Las exportaciones de madera y sus manufacturas crecieron un 36,9%.
Asimismo, en 2024, la recaudación tributaria del mercado interno aumentó a Bs44 millones, frente a Bs36 millones de 2023, un incremento del 23,2%. En comparación con 2020, la recaudación se duplicó.
A nivel macroeconómico, el PIB real de Pando creció 3,5% en 2024, con fuerte incidencia de la construcción, que mostró una expansión de 32,0% y una contribución de 3,3 puntos porcentuales (pp). Le siguieron el comercio con 10,3% y un aporte de 1,01 pp, los servicios financieros con 4,1% y 0,15 pp, y la agropecuaria con 2,7% y 0,79 pp.
La expansión también se reflejó en el valor nominal del PIB que, en 2024, alcanzó $us448 millones, casi cinco veces el valor registrado en 2005. El sector productivo, compuesto por la actividad agrícola, la industria manufacturera y la construcción, representó el 39% del PIB nominal.
El PIB per cápita fue de $us2.578, un 20,2% más que en 2020, cuando bajó a $us2.145 por la pandemia.
En cuanto al sistema financiero, en agosto de 2025, los depósitos alcanzaron los $us80 millones y las cuentas activas llegaron a 134.041, con un incremento del 8% respecto al mismo período de 2024. La cartera bruta, a agosto de 2025, llegó a $us155 millones, y la bolivianización de créditos y depósitos se mantuvo en niveles altos: 99% y 93% respectivamente.
El acceso al financiamiento productivo también se amplió. A agosto de 2025, se otorgaron 1.450 créditos productivos a sectores como agricultura y ganadería, industria manufacturera y construcción. Asimismo, 1.177 familias accedieron al Crédito de Vivienda de Interés Social, por un total de $us39 millones.
El programa SIBolivia canalizó hasta agosto de 2025 Bs9 millones a 48 productores, y el Crédito Mujer BDP, que impulsa la autonomía económica de las mujeres con financiamiento y asistencia técnica, benefició a 142 mujeres con Bs14 millones.
Por su parte, en 2024, la inversión pública ejecutada en el sector industrial alcanzó un máximo histórico de Bs52 millones, superando ampliamente los niveles registrados entre 2006 y 2019, lo que confirma el impulso a la industrialización en esta región.
Para 2025, el Presupuesto General del Estado asignó Bs709 millones a Pando: 50% a proyectos productivos, 45% a infraestructura, 5% a programas sociales y 1% a multisectoriales. Entre los proyectos destacan obras de infraestructura y servicios básicos, como las carreteras en el tramo Porvenir–San Miguel–Puerto Rico–Sena, la perforación de los pozos Tomachi X1 y X2, redes de gas domiciliario para Cobija mediante sistema virtual, y la construcción de plantas procesadoras en Manuripi, Bella Flor, Sena, Puerto Rico, Gonzalo Moreno y Cobija.
Además, el Fideicomiso de Apoyo a la Reactivación permitió reactivar 11 proyectos con Bs49 millones de financiamiento aprobado.
En el ámbito de la inversión social, el Estado destinó recursos a transferencias directas que buscan mejorar el bienestar y reducir la desigualdad. En 2024, 29.955 estudiantes de unidades educativas, fiscales y de convenio en la región recibieron el Bono Juancito Pinto, con un desembolso total de Bs6 millones. Este beneficio, vigente desde 2006, tiene como objetivo incentivar la permanencia escolar y reducir el abandono en primaria y secundaria.
El mismo año, 2.698 personas —entre mujeres embarazadas y niños menores de dos años— recibieron el Bono Juana Azurduy, cuyo propósito es reducir la mortalidad materno-infantil y la desnutrición en la primera infancia, por un monto total aproximado de Bs2 millones.
En 2024, 6.014 personas mayores de 60 años recibieron la Renta Dignidad, un beneficio que garantiza un ingreso básico mensual para contribuir a una vejez con mayores condiciones de seguridad económica, con un total pagado de Bs25 millones.
Finalmente, a agosto de 2025, 5.812 usuarios del servicio eléctrico se beneficiaron con la Tarifa Dignidad. Esto representa el 27% del total de consumidores, que recibieron un descuento del 25% en su factura mensual por consumir hasta 70 kWh.


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