En el marco del Día Internacional contra el Ciberacoso, especialistas alertan que la violencia digital en niñas, niños y adolescentes refleja desafíos
En el marco del Día Internacional contra el Ciberacoso, especialistas alertan que la violencia digital en niñas, niños y adolescentes refleja desafíos más profundos vinculados a la salud mental y al rol de los adultos en la era digital.
Hoy, hablar de ciberacoso ya no es referirse a un problema aislado, sino a una consecuencia de dinámicas sociales más complejas. En un contexto donde la salud mental se posiciona como una de las principales preocupaciones globales, la violencia digital crece en intensidad y alcance, evidenciando una realidad que va más allá de las pantallas.
El informe “Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital” de UNICEF advierte que el ciberacoso impacta directamente en el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes, afectando su autoestima, sus relaciones y su estabilidad psicológica. Sin embargo, más allá de los datos, el desafío radica en comprender que se trata de un fenómeno profundamente humano.
“El ciberacoso no nace en las plataformas digitales: se amplifica en ellas. Detrás de cada agresión hay dificultades para gestionar emociones, construir identidad y sostener vínculos saludables”, explica Diego Toledo, facilitador del programa Conéctate Segur@ de Tigo.
Durante años, el foco ha estado puesto en cómo los jóvenes utilizan la tecnología. No obstante, hoy se hace evidente que el problema también involucra el rol de los adultos. La ausencia de conversaciones sobre respeto, empatía y límites en el entorno familiar encuentra en el mundo digital un espacio donde estas carencias se hacen visibles.
¿Qué podemos hacer para prevenir el ciberacoso?
En el marco de esta fecha, Diego Toledo, Facilitador del Programa Conéctate Segur@ de Tigo recomienda acciones concretas para familias, docentes y adolescentes:
- Fomentar conversaciones abiertas
Hablar de lo que ocurre en redes sociales sin juzgar permite detectar a tiempo situaciones de riesgo.
- Establecer límites claros en el uso digital
Definir horarios, espacios y normas ayuda a generar hábitos saludables y responsables.
- Educar en empatía y respeto
Recordar que detrás de cada pantalla hay una persona es clave para prevenir conductas agresivas.
- Acompañar, no solo supervisar
El control sin vínculo no funciona. Es fundamental estar presentes y disponibles emocionalmente.
- Actuar ante señales de alerta
Cambios de conducta, aislamiento o rechazo al uso del celular pueden ser indicadores de ciberacoso.
Tigo impulsa el programa Conéctate Segur@, una iniciativa que busca promover un uso responsable y consciente de la tecnología, trabajando directamente con estudiantes, madres y padres de familia, y docentes.
“Desde Conéctate Segur@ entendemos que no se trata solo de enseñar sobre tecnología, sino de generar espacios de reflexión sobre cómo nos vinculamos. El verdadero cambio ocurre cuando asumimos nuestro rol como adultos en la formación digital de los adolescentes”, señala María Laura Mendoza, gerente de Comunicación Institucional y ESG de Tigo.
Por su parte, Diego Toledo destaca que el enfoque del programa apunta a la acción: “Cuando no hay acompañamiento, la autonomía digital puede convertirse en abandono. Por eso, nuestras intervenciones buscan generar conciencia y herramientas prácticas para que las familias puedan involucrarse activamente”.
Con este tipo de iniciativas, Tigo reafirma su compromiso con la educación digital y el bienestar de la comunidad, promoviendo conversaciones necesarias para construir entornos más seguros, empáticos y responsables, dentro y fuera de internet.


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