Por: Martín Moreira Miembro de la Red Boliviana de Economía Política El crecimiento sostenido de las reservas certificadas de gas natural en Bol
Por: Martín Moreira
Miembro de la Red Boliviana de Economía Política
El crecimiento sostenido de las reservas certificadas de gas natural en Bolivia, que alcanzaron los 4,5 trillones de pies cúbicos (TCF) en 2023, marca un hito en la estabilidad y proyección energética del país. Este avance refleja una planificación estratégica y una gestión eficiente en la reposición de reservas, consolidando la soberanía energética y fortaleciendo la economía nacional. Con inversiones clave, exploración de nuevos yacimientos y un crecimiento sostenido en la producción de gas natural y petróleo, Bolivia se posiciona con optimismo frente a los desafíos globales del mercado energético. A través de la eficiencia, la innovación y la transparencia, el país apuesta por garantizar el abastecimiento interno, potenciar sus exportaciones y consolidarse como un actor competitivo en la región.
La empresa pública Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha demostrado una notable eficiencia en su gestión, consolidándose como un pilar clave para la estabilidad energética del país. Entre los aspectos más destacados de su desempeño se encuentran la estabilidad en las reservas de gas, que aseguran el suministro para sectores fundamentales como la industria manufacturera, minería, la agropecuaria, y el bienestar de las familias bolivianas a través del gas domiciliario. Esta estabilidad no solo garantiza el suministro de energía, sino también contribuye a la reducción de costos y a la mejora de la eficiencia en la importación de carburantes.
Además, YPFB ha implementado un plan estratégico de exploración que está dando frutos palpables. La reafirmación de las reservas de gas y petróleo, con una proyección de alcanzar hasta 30 TCF (trillones de pies cúbicos) para 2030, refleja una gestión visionaria y a largo plazo. A esto se le suma la producción de 55.000 barriles de petróleo diarios para el mercado interno, lo que fortalece la autonomía energética del país.
La mejora en la eficiencia en el despacho de carburantes ha permitido también una reducción significativa en los costos de importación, lo que se traduce en beneficios directos para el consumidor y para la economía boliviana en su conjunto.
Este proceso de crecimiento y eficiencia no es producto del azar, sino de una visión estratégica de inversión y transparencia, orientada a mejorar las condiciones del sector hidrocarburífero en Bolivia. YPFB, con una gestión sólida y orientada a la sostenibilidad, está marcando el camino hacia un futuro energético más seguro, eficiente y económico para todos los bolivianos.
Renta Petrolera y Producción de Gas Natural: Proyecciones y Realidad
La renta petrolera es un indicador clave para evaluar los ingresos que genera la explotación de hidrocarburos en Bolivia. Para el año 2025, se proyecta alcanzar una renta petrolera de aproximadamente 1.500 millones de dólares. Según datos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), en 2016 se registraron ingresos de 1.756 millones de dólares, mientras que en 2020, pese a la caída en la producción de gas natural, la renta petrolera se ubicó en 1.652 millones de dólares. En 2021, se incrementó a 1.701 millones de dólares, y en 2022 se alcanzó la cifra más alta de los últimos años, llegando a 2.657 millones de dólares.
Ingresos Operativos por Venta de Hidrocarburos
Los ingresos operativos derivados de la comercialización de hidrocarburos entre 2010 y 2025 han sido significativos. En el mercado interno, se estima un total de 4.523 millones de dólares provenientes de la venta de petróleo crudo, gas licuado de petróleo (GLP) y gas natural destinado al sector eléctrico y clientes directos. En cuanto al mercado externo, las exportaciones incluyen petróleo crudo reconstituido, gas natural, GLP, gasolina rica en iso-pentano y urea. Además, en el sector mayorista, se comercializan combustibles líquidos como gasolinas, diésel oil y kerosene, además de GLP para envasadoras privadas y gas natural vehicular.
Reservas Certificadas y Transparencia en la Información
En 2023, las reservas certificadas probadas de gas natural alcanzaron los 4,5 trillones de pies cúbicos (TCF). Según YPFB, este resultado se debe a una correcta gestión en la reposición y explotación de pozos petroleros, además del desarrollo de pequeños yacimientos, lo que ha garantizado la estabilidad del abastecimiento de gas para el consumo interno. Esta cifra destaca por su transparencia, especialmente frente a la polémica generada durante el proceso de capitalización, cuando se afirmó que existían 25 TCF. Se alegaba que esta cantidad beneficiaba a transnacionales con el apoyo de los gobiernos de Tuto Quiroga, Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos de Mesa, acusados de traicionar al pueblo boliviano. Sin embargo, tras una certificación posterior, se descubrió que solo había 9 TCF.
Pronósticos de Producción y Comercialización de Gas Natural
De cara al futuro, las proyecciones de producción de gas natural indican que para 2025 se alcanzarán 29,53 millones de metros cúbicos diarios, cifra que aumentará de manera progresiva hasta llegar a 42,05 millones de metros cúbicos en 2030 y 51,58 millones de metros cúbicos en 2035. Este crecimiento sostenido es el resultado de una política de exploración y eficiencia en la distribución.
En cuanto a la comercialización de gas natural, el mercado interno demanda actualmente 14,55 millones de metros cúbicos diarios, mientras que el mercado externo registra un consumo similar de 14,65 millones de metros cúbicos diarios. Estos volúmenes reflejan la capacidad de YPFB para garantizar el suministro tanto a nivel nacional como internacional, cumpliendo con los contratos de exportación vigentes.
En conclusión, la renta petrolera y la producción de gas natural continúan siendo pilares fundamentales para la economía boliviana. Con una estrategia enfocada en la exploración y el desarrollo de nuevas reservas, el país busca mantener su autosuficiencia energética y fortalecer su posicionamiento en el mercado internacional de hidrocarburos.
Combustibles Líquidos y Pronósticos de Producción
Se proyecta que la producción de petróleo en Bolivia alcanzará los 55 mil barriles diarios gracias a los procesos de exploración en curso. En cuanto a la composición total de la oferta de diésel, la producción nacional ha caído al 15%, lo que ha obligado al país a importar el 85% de este combustible. Por otro lado, la oferta de gasolina especial se divide en un 50% entre producción nacional e importación.
A pesar de los costos internacionales, la gasolina y el diésel bolivianos siguen siendo los más baratos de la región. Incluso la gasolina premium, cuyo precio está sujeto a valores internacionales, se mantiene como la opción más accesible en comparación con otros países vecinos.
Cambio Logístico y Reducción de Costos
En el corto plazo, se ha demostrado una mayor eficiencia en la importación de carburantes. La mayor compra de volúmenes a menores costos ha permitido reducir el gasto total de importación de 3.838 millones de dólares en 2023 a 3.463 millones de dólares en 2024. Esta optimización ha generado una reducción del costo por litro de 8,51 bolivianos a 7,30 bolivianos, representando un alivio significativo en la economía del país.
Producción de Urea
La producción anual de urea ha mostrado un crecimiento sostenido, alcanzando en 2024 las 525,4 mil toneladas métricas, con una proyección de 585,5 mil toneladas métricas para 2025. En términos de ingresos por exportación de urea, en 2024 se registraron 152,5 millones de dólares, y se prevé que para 2025 esta cifra ascienda a 219,9 millones de dólares.
Producción de GLP
Por otro lado, la producción de gas licuado de petróleo (GLP) también ha mantenido una tendencia positiva, llegando a 551,46 mil toneladas métricas en 2024. Este crecimiento refleja el fortalecimiento de la industria de hidrocarburos y la capacidad de Bolivia para abastecer tanto el mercado interno como las exportaciones.
Inversión en el Sector de Hidrocarburos y Exploración para 2025
El desarrollo del sector hidrocarburífero en Bolivia para 2025 estará respaldado por una inversión total de 703 millones de dólares. De este monto, la estatal estratégica boliviana YPFB destinará 319,14 millones de dólares, mientras que sus filiales y subsidiarias invertirán 304,32 millones de dólares, y las operadoras aportarán 80,24 millones de dólares.
Este esfuerzo financiero permitirá la ejecución de un ambicioso plan de exploración, que incluye la perforación de 56 pozos exploratorios a lo largo de la gestión 2025. Dentro de esta planificación, se han programado 13 pozos específicos: 8 serán perforados por YPFB Matriz y 5 estarán a cargo de empresas filiales y subsidiarias. Estos proyectos buscan fortalecer la producción y garantizar el abastecimiento de hidrocarburos en el país.
Exploración y Desarrollo en la Cuenca de Millicuni
La exploración en el área de Millicuni representa un avance significativo en la reposición de reservas hidrocarburíferas del país. Este desarrollo no solo fortalece la producción de hidrocarburos, sino que también incluye al departamento de La Paz como nuevo productor, abriendo una nueva cuenca hidrocarburífera con alto potencial.
Proyectos en Ejecución
- Pozo Ejecutado: MAYAYA CENTRO-X1 IE
- Infraestructura: Instalaciones de Producción Temprana y Ducto en el Área Lliquimuni – Estructura Mayaya Centro
- Transporte: Ducto Mayaya – Caranavi
- Pozos Delimitadores: MAYAYA CENTRO-X2 y MAYAYA CENTRO-X3
- Exploración e Investigación: SUAPI-X1 IE
El volumen en sitio estimado promete una renta petrolera de aproximadamente 3.810 millones de dólares, con una inversión requerida de 403 millones de dólares. Este proyecto estratégico es clave para la diversificación de la producción nacional y la seguridad energética del país.
COMMENTS