Por Martín Moreira Miembro de la Red de Economía Política Boliviana La respuesta a esa pregunta marcará la diferencia entre un ajuste saludable y un
Por Martín Moreira
Miembro de la Red de Economía Política Boliviana
La respuesta a esa pregunta marcará la diferencia entre un ajuste saludable y un estancamiento preocupante. Porque no estamos simplemente ante una cifra técnica del IPC ni ante una variación estadística pasajera: estamos frente a una señal que puede revelar si la economía boliviana está corrigiendo desequilibrios de manera ordenada o si, por el contrario, las familias están dejando de consumir porque ya no les alcanza y las pequeñas empresas están retrocediendo por falta de mercado. Lo que parece una buena noticia podría ser, en realidad, el síntoma silencioso de una economía que empieza a enfriarse desde adentro.
El reciente dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Bolivia, que registró una variación mensual de -0,62% en febrero de 2026 respecto a enero, podría interpretarse superficialmente como una buena noticia. Sin embargo, cuando se observa que la variación acumulada a febrero alcanza 0,68% y la inflación a doce meses se sitúa en 17,41%, surgen dudas razonables: ¿realmente están bajando los precios de forma sostenible o estamos frente a un enfriamiento de la economía por caída en la demanda?
La disminución mensual del IPC se explica principalmente por variaciones negativas en divisiones como Bienes y servicios diversos; Alimentos y bebidas no alcohólicas; Prendas de vestir y calzados; Transporte; Muebles y servicios domésticos; y Comunicaciones. Destaca particularmente la caída en el precio del pollo, uno de los productos de mayor consumo en los hogares bolivianos. Pero la pregunta es inevitable: ¿qué ocurre con la carne de res, el arroz o el aceite, productos esenciales cuya estabilidad impacta directamente en el presupuesto familiar?
Un IPC negativo no siempre significa bienestar. En un contexto donde la inflación interanual sigue siendo elevada (17,41%), una reducción mensual puede responder más a una contracción de la demanda que a mejoras estructurales en la oferta. Es decir, los precios podrían estar bajando porque las familias simplemente ya no tienen capacidad de compra.
Los datos de comercio exterior al mes de enero refuerzan esta hipótesis. Se observa una disminución en las importaciones de bienes de consumo, alimentos, bienes de capital y suministros industriales en comparación con la gestión pasada y meses anteriores. Esto podría interpretarse como una señal de desaceleración económica desde el lado de la demanda agregada. Si las micro y pequeñas empresas (mypes) reducen sus importaciones, no necesariamente es porque el tipo de cambio las favorece menos —de hecho, se observa una tendencia cambiaria a la baja que en teoría debería incentivar mayores importaciones— sino porque el mercado interno no está absorbiendo productos al ritmo anterior.
La caída del circulante y la menor productividad también pueden estar incidiendo. Cuando hay menos dinero en circulación, el consumo se contrae, las ventas disminuyen y las empresas ajustan inventarios y producción. Esto genera un círculo complejo: menor consumo, menor inversión, menor crecimiento.
Por otro lado, no todos los precios están bajando de manera homogénea. La caída del pollo puede estar compensando alzas o rigideces en otros productos básicos como la carne de res, el arroz o el aceite. Si estos mantienen precios elevados, el alivio en el IPC puede no sentirse en la canasta real de los hogares.
En síntesis, el IPC negativo de febrero no debe celebrarse sin un análisis profundo. Puede ser un alivio coyuntural, pero también una señal de advertencia sobre la pérdida de poder adquisitivo y la desaceleración económica. La pregunta de fondo no es solo si bajan los precios, sino por qué bajan. Y más importante aún: ¿está mejorando el bienestar de las familias bolivianas o simplemente están consumiendo menos porque ya no les alcanza?
La respuesta a esa pregunta marcará la diferencia entre un ajuste saludable y un estancamiento preocupante.


COMMENTS